
TITO - Norbert Thomas

TITO - Norbert Thomas - Barcelona 1962 - es un artista visionario con una gran pasión por crear. Con un sólido background en arte tradicional y digital, TITO se especializa en convertir nuevos conceptos imaginativos en sorprendentes experiencias reales.
En ocasiones interactivas o participativas.
Buscando el movimiento, la materia, el color y la luz.


STILL
adj. Inmóvil, estático, quieto, sin movimiento.
NORBERT THOMAS / TITO
La Galería 3 Punts de Barcelona, presenta STILL, la nueva exposición de Norbert Thomas / TITO, un proyecto centrado en una idea tan simple como perturbadora:
hacer que se mueva aquello que siempre ha estado quieto.
La muestra reúne retratos, referencias a obras clásicas y modernas, piezas derivativas y sistemas visuales desarrollados a partir de investigación artística digital, articulando un recorrido donde imagen fija entra en una dimensión nueva: El Tiempo.
El conjunto STILL incluye obras en las que retratos históricos y contemporáneos son activados mediante variaciones mínimas, casi imperceptibles, así como piezas generativas construidas con partículas, flujos y procesos algorítmicos. A ello se suma ART MACHINES, una serie de máquinas-programa de pintura en directo que interpretan en tiempo real lo que registra la cámara, trasladando la presencia del espectador al campo de la imagen y convirtiendo la observación en materia pictórica.
Lejos del efecto fácil o del espectáculo tecnológico, STILL propone una investigación precisa sobre el instante de inspiración.
Hay algo cuántico, en el momento que un artista elige para detener el tiempo y plasmarlo para siempre. Podría ser un instante antes o uno después en una línea de tiempo.
¿Sería la MonaLisa menos importante, o menos espectacular, si Leonardo hubiera elegido un instante diferente?.
Fiel a una línea de trabajo que cruza arte, pensamiento visual y experimentación técnica, TITO plantea aquí una exposición donde tradición y proceso digital no se contradicen, sino que se tensan mutuamente.
STILL no anima imágenes: las desestabiliza.
Y en esa grieta, abre un espacio nuevo para la percepción, la extrañeza y el deseo de mirar.



